Enrique sueña con hacer realidad un mercado en el pueblo de sus abuelos. Junto a un guayacán muy especial y sus amigos, descubrirá que los talentos son como las semillas: con imaginación, esfuerzo y el apoyo de otros, pueden crecer y dar frutos extraordinarios.
Este libro es una semillita para ti. Tal vez... tú también quieras sembrar algo propio algún día.